Identificación con reservas
Cuando una especie no se puede confirmar con seguridad, lo decimos. Anotamos el nombre provisional, la fecha de observación y qué rasgo falta por verificar, en lugar de forzar una etiqueta que luego habría que retirar.
Flora de las Grietas es un proyecto editorial ficticio con sede en Madrid que mira las plantas espontáneas de aceras, tapias y solares como un archivo vivo. Aquí se cruzan los nombres que les da el vecindario, los usos que recetarios y herbarios antiguos les atribuyeron, y las discusiones cotidianas sobre si molestan o si conviene dejarlas. La ciudad cambia rápido: un descampado se llena de verdor en pocos meses y desaparece en una tarde de obra.
Este es el punto de partida. Desde aquí puedes entrar a las fichas de especies, revisar los mapas de rodales, leer historias de barrio o seguir el cuaderno de campo donde se anotan observaciones sin prisa.
En Flora de las Grietas no publicamos una ficha sin dejar rastro de dónde sale. Cada planta que aparece en el sitio pasa por un recorrido que empieza en la calle y termina en el cuaderno, y en medio quedan anotaciones, dudas y correcciones. Preferimos mostrar ese proceso antes que presentar conclusiones cerradas.
Cuando una especie no se puede confirmar con seguridad, lo decimos. Anotamos el nombre provisional, la fecha de observación y qué rasgo falta por verificar, en lugar de forzar una etiqueta que luego habría que retirar.
Distinguimos lo que viene de un recetario o un herbario de lo que nos contó alguien en la acera. Las fuentes documentales se referencian; los testimonios orales se registran con el barrio y la fecha aproximada de la conversación.
Si una ficha cambia porque alguien aporta un dato mejor, dejamos constancia del cambio. No borramos el error anterior: lo marcamos como corregido para que se entienda de dónde venía la confusión.
No hacemos recomendaciones de consumo, ni diagnósticos, ni identificaciones para terceros. El material es divulgativo y editorial. Cuando una duda supera ese marco, lo señalamos en vez de responder por nuestra cuenta.
Si escribes al proyecto, respondemos cuando podemos y con lo que sabemos. No prometemos plazos ni resultados, y si una pregunta queda fuera de nuestro alcance, lo diremos con claridad. Puedes escribir a team@cannatively.com o llamar al +34 636 563 469. La dirección postal del proyecto es Calle del Amparo 31, 28012 Madrid, España.
No hay un único recorrido correcto por Flora de las Grietas. Cada persona llega con una curiosidad distinta: unas quieren poner nombre a lo que ven en su calle, otras buscan rastro documental en herbarios antiguos, y hay quien solo quiere entender por qué un descampado se llena de verde en dos meses y desaparece en una tarde. Elige la puerta que encaje con lo que traes.
Empieza por Especies e Historias. Ahí están los nombres que vecinos y vecinas dan a lo que crece sin que nadie lo siembre, con sus variantes por calle y por generación. Conviene leerlo despacio: el mismo ejemplar puede aparecer con tres denominaciones distintas según quién lo mire.
Encaja si tu punto de partida es la memoria oral y el habla cotidiana.
El Cuaderno de Campo y la Fototeca reúnen recetarios, herbarios y anotaciones sueltas sobre usos culinarios y de botica. Son fuentes parciales y a veces contradictorias, y así se presentan. No hay conclusiones cerradas: hay pistas que se pueden seguir o descartar.
Encaja si te interesa la arqueología de fuentes más que el paisaje actual.
Los Mapas y el Cuaderno de Campo sirven para observar cómo cambia un solar con el tiempo: qué llega primero, qué se queda, qué desaparece cuando empieza la obra. Es un trabajo lento, con fechas y dudas anotadas, no un catálogo cerrado.
Encaja si te apetece volver a la misma esquina varias veces al año.
Ninguna de las tres rutas exige registrarse ni seguir un orden. Puedes cruzarlas, abandonarlas o volver a empezar por otro lado. Si no sabes cuál elegir, la sección Inicio resume el proyecto completo y desde ahí se puede saltar a cualquier apartado.
Flora de las Grietas no se visita como un catálogo cerrado. Se entra por curiosidad, se sigue un rastro y se termina mirando una acera distinta. Estos son los pasos que suele dar quien llega por primera vez, desde la primera consulta hasta encontrar lo que buscaba.
Paso 1
Conviene empezar por la página de inicio para entender de qué hablamos cuando decimos arqueología cultural: nombres de barrio, usos antiguos y paisaje que cambia. Diez minutos de lectura bastan para saber si el tema te interesa.
Paso 2
Desde ahí puedes ir a Especies si te interesa identificar una planta concreta, a Mapas si quieres ubicarla en el callejero, o a Historias si prefieres empezar por el relato oral. No hay un orden obligatorio.
Paso 3
El Cuaderno de Campo recoge observaciones fechadas sobre solares, muros y vías. Sirve para ver cómo se documenta un rodal concreto y qué dudas quedan abiertas cuando el espacio desaparece.
Paso 4
Si vas a caminar por tu barrio con otra atención, la Fototeca ayuda a reconocer formas, hojas y contextos. Es material de apoyo visual, no una guía de identificación botánica cerrada.
Paso 5
Si conoces un nombre local, un uso antiguo o un solar que está cambiando, puedes escribirnos desde la página de contacto. No prometemos respuestas ni publicaciones: leemos lo que llega y decidimos con calma.
Paso 6
Un descampado puede colonizarse o desaparecer en pocos meses. Volver a las mismas páginas al cabo del tiempo es parte del método: lo que hoy está en una grieta, mañana puede no estar.
Si quieres saber quién está detrás de este cuaderno y con qué criterios trabaja, puedes leer más en la página sobre el proyecto. Y si prefieres empezar por los materiales publicados, tienes las secciones y contenidos disponibles.
Antes de sumarte al cuaderno o de escribirnos, conviene aclarar cómo funciona el proyecto, qué se puede esperar de él y qué no. Estas son las dudas que más se repiten.
No. El cuaderno de campo se apoya en observación de calle y memoria oral, no en formación técnica. Si sabes mirar una acera y anotar lo que ves, ya tienes lo necesario para seguir las fichas.
Una libreta, un lápiz y el móvil para fotos suele bastar. Si vas a anotar nombres de barrio, ayuda grabar la conversación con permiso de la persona y transcribirla después en casa, sin prisas.
Depende del trabajo de verificación. Una ficha de especie necesita contraste con herbarios y recetarios; un mapa requiere revisar el estado actual del solar. Preferimos publicar tarde y con dudas señaladas que rápido y con datos sin comprobar.
Sí, siempre que indiques la calle o el barrio donde lo viste y la fecha aproximada. No hace falta que identifiques la especie: nosotros lo intentamos después. Si no estamos seguros, lo dejamos anotado como observación abierta.
Trabajamos con plantas que crecen sin que nadie las siembre en muros, vías y solares. No entramos en terrenos privados sin permiso, ni publicamos ubicaciones de especies sensibles que puedan sufrir expolio.
Leemos lo que llega y, cuando encaja con el proyecto, lo incorporamos al cuaderno o a las historias. No prometemos respuesta individual ni plazos, porque el trabajo se hace por temporadas y sin equipo dedicado a atención continua.
Si tu duda no aparece aquí, puedes escribirnos desde la página de contacto o revisar los materiales abiertos en recursos.